Para la cimentación el material universal es el hormigón por sus prestaciones, pero el empleo de este supone un considerable impacto ambiental. El material utilizado para estas estructuras, es el hormigón armado, que además de no ser un material ecológico, se le añade uno nuevo, que es el acero, con lo que produce todavía un mayor impacto. Lamentablemente, las necesidades resistentes del material nos obligan en la mayoría de los casos a utilizar hormigón armado.
Para evitar en lo que podamos estos materiales no ecológicos de los que hablamos, y además conseguir un mayor aislamiento, aconsejamos que el forjado de cimentación, sea en madera, en nuestro caso este se compone de 17cm de aislamiento de celulosa natural, cámara de aire, barrera impermeable transpirable en la parte inferior, y una barrera de vapor en la parte superior, para concluir, con un tablero de viruta de madera orientada de 22mm y el pavimento de terminación que se elija, tarima, cerámica, etc….
En caso de que no se desee o no sea posible por cuestiones estructurales se realiza un forjado tradicional de hormigón, el cual dictaminará el arquitecto en su proyecto.
Para terrenos normales, se harán mediante hormigón armado, con unas zapatas y murete perimetral de 80 centímetros aproximadamente, para apoyar el primer forjado, creando de esta manera, una cámara ventilada.
El espacio creado por este “forjado sanitario” permitirá acceder a las instalaciones, además de lograr una separación del terreno que evite la posible transmisión de humedades.








